Huyendo de hombres que quieren verlo muerto, Gabriel encuentra refugio en un convento… el mismo lugar donde vive Helena, la mujer que alguna vez amó y que ahora le pertenece a Dios. Pero la fe aquí no es lo que parece. Entre un padre corrupto, monjas que susurran secretos y un silencio que pesa demasiado, Gabriel descubre que no todos los pecados están fuera de esas paredes… algunos lo están esperando dentro. Y esta vez, no puede huir.