David y Abdel no deberían ser amigos; son hijos de dos naciones en guerra jurada. Aun así, lo son desde su infancia, desafiando todas las normas. Un día, una de las naciones originarias de su amistad invade territorio vecino y desata el caos. David se encontraba de visita, pero se topa con gritos y bombas y no duda en correr a encontrar a Abdel agarrando la mano de su buen amigo en búsqueda de un lugar mejor.

Apasionado por las historias dibujas y escritas